Para todo mal, mezcal  

Para todo bien, también

Seguramente has escuchado muchas historias del tequila. Esta bebida típica de México y muy conocida en todo el mundo. Habrás escuchado de su denominación de origen, que es producido en Guadalajara y que es delicioso. Pero, el mezcal no se aleja mucho de esta descripción. Es también una bebida antigua, deliciosa y artesanal de México. Ah, y también tiene denominación de origen.  

Piñas de agave
Analuisa Gamboa-

Breve historia

Primero te voy a contar un poco de la historia del Mezcal. Esta bebida, al igual que el tequila y el aguardiente, surgió gracias a la llegada de los españoles y, con ellos, el proceso de destilación. El agave es la planta que da origen a esta bebida producida en muchos estados de México, pero su denominación de origen está en Oaxaca, Durango, Guanajuato, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí, Puebla, Tamaulipas y Zacatecas. Aunque Oaxaca es el más popular por su producción.  

Como toda buena bebida mexicana, el mezcal tiene un mito alrededor de su origen. Se cuenta que un rayo, al golpear un agave, hizo la primera “tatema” (asó el agave) y se originó esta bebida. Es por ello que se dice que es una bebida de los dioses y una bebida “caída del cielo”.  

Agave

Para preparar el mezcal se asan las pencas y la raíz del agave, ya sea en hornos de leña o de gas o, siguiendo el estilo de la barbacoa y la cochinita pibil, en hornos de tierra en el piso y después se hacen diferentes tipos de destilado que derivan en diferentes tipos de mezcal.  

Como muchas bebidas alcohólicas, además de su uso ceremonial y de fiesta, esta bebida nació como remedio medicinal. En la medicina tradicional, el mezcal se usa para sobar y limpiar a las personas. En el ámbito religioso se utiliza para bendecir milpas, construcciones y cruces.  

En Mitla, un pueblo de Oaxaca, el mezcal es llamado “trago” y las normas para beberlo y servirlo son bastante estrictas ya que es considerado una bebida ceremonial, en las fiestas se reparte exclusivamente en orden jerárquico, no se puede rechazar y se bebe sólo lo que se ofrece y al ritmo que se ofrece durante las celebraciones que pueden durar hasta cuatro días.  

Como puedes ver, el mezcal es una bebida tradicional mexicana con misticismo e historia. Hoy en día, beberlo en cualquier fiesta es posible, pero no es una bebida “fácil” de tomar ya que puede embriagarte muy fácil. En general, se bebe solo y en ocasiones especiales. Además, no es una bebida “ligera” como la cerveza o el ron. Beberlo invita a vivir un momento “mágico” y especial.  

Gracias a su sabor ahumado (y, la verdad, delicioso) se ha utilizado para crear cocteles fáciles de preparar que, sin duda, disfrutarás mucho. Te puedo asegurar que no es como ninguna otra bebida que hayas probado antes. El particular sabor del mezcal hace que cualquier coctel se vuelva inolvidable.  

¿Cómo beber mezcal?

Paloma

Lo mismo que con tequila, pero con mucho más sabor. Muy fácil de preparar, pero muy rica. Puedes escarchar un vaso con limón, sal y chile piquín. Después, agregas hielos, el jugo de un limón, un shot de mezcal y refresco de toronja.  

Sencilla pero deliciosa.  

Tradicional  

Así, derecho y sin tanto rodeo. En un vaso tequilero sirve la cantidad de mezcal que gustes beber, parte una naranja en seis porciones y se espolvorea un poco de sal y chile piquín en ella.  

Trago de mezcal, chupada de naranja, repite.  

Mezcal derecho
Miguel Andrade

Mojito

Este es un poquito más complicado, pero vale la pena la preparación. Parte tres fresas a la mitad y ponlas en el vaso donde beberás el coctel. Añade 60 ml de agua mineral, 45 ml de mezcal y el jugo de un limón. Agrega una pizca de azúcar y mezcla. Puedes adornar con ocho hojas de hierbabuena.  

Mojito con mezcal
Dmitry Dreyer

Prepáralo y me cuentas cómo cambió tu vida 😊  

¡El mezcal es delicioso! Bébelo con moderación, disfruta su inigualable sabor y, por qué no, ponte creativo e inventa alguna receta para disfrutarlo.  

¿Tienes algún otro dato del mezcal? ¡Déjalo en los comentarios!