Cuidar del planeta no es tan difícil como suena 

Información para principiantes que buscan sumar su granito de arena 

Hoy en día es cada vez más común escuchar términos como sostenibilidad, desarrollo sustentable, energía renovable, entre otros, sin necesidad de leer alguna revista especializada en el tema. Debemos verlo como algo positivo, pues son prácticas que se van convirtiendo en parte de nuestra vida cotidiana y cuyos objetivos se centran en el cuidado y conservación del medio ambiente, así como buscar una rentabilidad económica para todos.

El asimilar este tipo de términos nos ayuda a entender que no es una complicada ciencia diseñada solo para los expertos, sino algo de lo que todos podemos ser parte. No importa si eres principiante o un dedicado ambientalista, existen muchas maneras de aplicar la sostenibilidad en nuestra vida diaria. ¡Continúa leyendo y entérate de cómo lograrlo! 

¿De qué hablamos cuando hablamos de sostenibilidad? 

Se acotó por primera vez el término dentro del Informe Brundtland en 1987. Este se describió como el proceso en el que los sistemas biológicos se mantienen productivos con el transcurso del tiempo. El término también buscaba apelar a la “satisfacción de las necesidades de la generación actual sin sacrificar la capacidad de futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades”. 

informe brundtland 1987

Hablar de sostenibilidad se refiere a la relación que podemos tener con nuestro entorno, de manera equilibrada, armoniosa y consiente de nuestro impacto no solo en lo ambiental, sino también en la vida de las personas que nos rodean y por supuesto, nuestras demandas económicas.

A diferencia de lo que se pueda llegar a pensar a primera instancia, el término no aplica solo para aspectos medioambientales, abarca distintos ámbitos: economía, cultura, sociedad y medio ambiente. Por ello, algunos se atreverían a decir que el secreto está en encontrar un balance que permita preservar la biodiversidad sin renunciar al progreso económico ni social. 

Comúnmente confundido con el término “sustentabilidad” 

En el sentido estricto de la palabra, los términos “sostenible” y “sustentable” no significan lo mismo. Sin embargo, equivocadamente hemos empleados ambos casi como sinónimos. No hay por qué sentirnos mal al respecto, pues es un error más común de lo que piensas. 

La confusión nació con la Declaración de Río de 1992, una proposición de la ONU que promovía el desarrollo sostenible, acotando el término en inglés “sustainable development”. Debido a que en inglés no existe un segundo término, se generó la duda de si existía una diferencia entre los dos que hay en español. 

De acuerdo a las Naciones Unidas, la diferencia principal entre ambos es que el desarrollo sustentable “se enfoca en procesos que preservan, conservan y protegen solo los recursos naturales para el beneficio de generaciones presentes y futuras sin tomar en cuenta las necesidades sociales, políticas ni culturales del ser humano”. Por el otro lado, el desarrollo sostenible busca encontrar el equilibrio entre todas ellas. 

balance de recursos y necesidades - sostenibilidad

Lo cierto es que la confusión está completamente justificada, sobre todo si somos principiantes en el tema. El debate sigue en pie, pues son términos que han ido evolucionando de acuerdo a los avances en el tema y sus necesidades. 

¿Empresas con filosofía sostenible? ¿Qué son y con qué se comen? 

La característica que distingue a las empresas que apuestan por la sostenibilidad, es que no solo buscan obtener beneficios económicos, sino que también cuidan la forma en la que los consiguen. Esto es, en armonía con las personas y el medio ambiente. 

Grupo Xcaret es un gran ejemplo de dicha filosofía. Define la sostenibilidad como “la creación equilibrada de valor económico, sociocultural y ambiental que garantiza el crecimiento armónico del negocio, así como el bienestar de las comunidades y del entorno en el que opera”. Para explicarlo de manera más fácil, utiliza dos elementos: 

El Modelo de la Triple Línea de Beneficio (o Modelo de las 3P):  

  1. Personas: se refiere a los temas sociales, comprometidos con el bienestar a través de distintos programas y acciones. Ocurre de manera interna con colaboradores y de manera externa con las comunidades en las que tiene presencia.  
  1. Planeta: se refiere a los temas ambientales, comprometidos con la biodiversidad del país. Se logra a través de programas de conservación de especies de flora y fauna, y un sistema de gestión ambiental que permite utilizar eficientemente los recursos como agua, energía y el manejo responsable de residuos. 
  1. Prosperidad: se refiere a los temas económicos, comprometidos con el impulso de la economía mexicana. Por ello la importancia de mantener una cartera de proveedores integrada por pequeñas y medianas empresas, incluyendo mercados en comunidades rurales de la región. 

La pirinola 

Un juguete tradicional mexicano, parecido a un trompo que se hace girar con los dedos. El propósito del juego es mantenerlo girando por el mayor tiempo posible. Así es la sostenibilidad, el balance justo entre prosperidad y beneficios para las personas y el planeta. Esta pirinola gira perfectamente cuando está en equilibrio, pero si recibe más fuerza en alguno de sus puntos, todo se colapsa. 

pirinola de sostenibilidad

Para conocer las buenas prácticas de Grupo Xcaret en temas de sostenibilidad esto te puede interesar: Acciones sostenibles que hacemos todos los días en Grupo Xcaret

¿Cómo aplico la sostenibilidad a mi vida diaria? 

Muchas veces nos preocupa no saber cómo ayudar, pero te sorprenderá saber que no solo existen muchas maneras de hacerlo, sino que además seguramente ya realizas varias de ellas.

Acciones dentro del pilar “personas”: 

  • Conoce, conserva y promueve la cultura: ya sea que quieras compartir las costumbres de tu región hacia otras partes del país donde vives o compartir lo más icónico de dicho país con otros en el extranjero. 
  • Actividades de voluntariado: una mano de ayuda jamás sale sobrando y seguro tu comunidad no es la excepción. Busca de qué manera puedes ayudar para poner tu granito de arena a la mejora de tu entorno (como las limpieza de playas o parques). No te limites a hacerlo solo cuando hay eventos, hazlo parte de tu día a día. 
  • Educación: sin duda, la base de cualquier cambio de cultura y una oportunidad para moldear a futuras generaciones. Con ella, las posibilidades se vuelven infinitas, pues repercuten en todos los ámbitos. Infórmate y promueve fuentes o instituciones de información fidedigna. 

Acciones dentro del pilar “planeta”: 

  • Compras verdes: artículos de uso diario que contaminan menos (elaborados con productos naturales sin químicos y a base de ingredientes vegetales), reducción de productos desechables y su sustitución con materiales reutilizables (bolsas para compras diarias, pañales o toallas femeninas de tela). 
  • Arquitectura sostenible: concepción arquitectónica que no daña el medio ambiente. Esta se realiza de la forma más ecológica posible, aprovechando los recursos naturales y minimizando el impacto sobre ellos al momento de la construcción o al implementar el uso de energía renovable dentro del hogar.
  • Elige destinos saludables: el ecoturismo es una tendencia al alza y no solo por sus atractivos, sino por el bien que le hacen al planeta y a ti como viajero. Esto incluye desde elegir hoteles con filosofías sostenibles que brillan por sus buenas prácticas, así como actividades que busquen que disfrutes sin perjudicar el entorno, incluso invitándote a cuidarlo.  

Acciones dentro del pilar “prosperidad”: 

  • Compras locales: apoyarás la economía de tu comunidad el promover los productos de pequeños negocios cerca de ti. Además, reducen el impacto ambiental en temas de transporte y embalaje. 
  • Apaga luces y electrónicos que no estén en uso: además de los beneficios ambientales de esto, no se puede evitar mencionar la notable disminución de gastos dentro de tu hogar. 
  • Donaciones: es común encontrar en casa cosas que a pesar de estar en buenas condiciones no las usamos (como ropa, papelería, libros, etc.). Dentro de tu comunidad seguro que hay escuelas, albergues, hospitales o iglesias que con gusto aceptaran tus donaciones. Además, de este modo los apoyamos a disminuir costos y optimizar el uso de sus recursos. 

Para más consejos sobre cómo aplicar estas prácticas en casa, ¡te invitamos a curiosear dentro de la categoría de Sostenibilidad del blog!

acciones verdes

No podemos olvidar el hecho de que habitamos un planeta que se encuentra interconectado. Esto significa que nuestras acciones afectan a los demás, sea esta nuestra intensión o no. Las decisiones que tomemos hoy terminarán por repercutir en generaciones futuras. Es por esta razón que debemos quitarnos de la cabeza el pensamiento egoísta de que “no nos tocará a nosotros”. Aún estamos a tiempo de que el daño sea irreversible, pero cada minuto cuenta. 

¿Conoces alguna otra manera de aplicar una filosofía sostenible dentro de tu vida diaria? ¡Compártenos tus ideas en los comentarios!