A continuación, una receta solo para los que no pueden encontrarlos en su esquina 

Para sobrevivir en el siglo XXI es necesario tener gente de confianza: 

  • Un médico de confianza a quien le pones, literalmente, la vida en sus manos. 
  • Un mecánico de confianza para poder seguir andando sin tener que ignorar las luces del tablero. 
  • Un barbero/estilista de confianza que te corte el pelo como te gusta cuando quieres cerrar ciclos. 

Dependiendo de tus gustos y tu estilo de vida, seguramente tendrás uno que otro más en la lista, pero básicos, básicos son estos tres… A menos que vivas en México.  

En ese caso, se debe añadir uno más a la lista, quizá compartiendo el primer lugar en relevancia junto con tu doctor: 

  • Un elotero de confianza. El de tu esquina… desde chiquito. El que sabe si contigo es chile del que pica o del que no pica y cuánto ponerle. Ese mismo que conoce a todos los ligues que llevaste por un elote (tacaño), pero que igual no te juzga. A esta persona le confiarás tus antojos de viernes por la tarde. Tus secretos que no le contarás al nutriólogo. Tus quince pesitos mejor gastados, que para eso trabajas, ¿no? “Échame el esquite en vaso grande, ¡que la vida es corta!”.  
elotero-mexicano

El de los tamales, tu taquero y, si vives en el Sur, el de las marquesitas también tienen una mención honorífica en esta lista.  

Pero el elotero es el elotero.  

Nadie más va a exprimirle el limón en las cantidades precisas que a ti te gustan, ni va a echarle una cucharada extra de chile solo porque te vio que andabas triste.  

Es por eso que, si hoy andas lejos de tu elotero de confianza y la nostalgia te está pegando donde duele (en el hambre), aquí te comparto la receta tradicional.  

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Esquite tradicional mexicano

OJO: La receta T R A D I C I O N A L del esquite.  

Hay que aclarar este punto porque muchos de mis amigos en la hermana república de Yucatán brincarán a decir que deben ser con crema en lugar de mayonesa. O mis primos del Norte van a decirme que no se dice esquite, que se dice elote en vaso.  

A estas dos categorías de pecadores, me permito contestarles un par de cosas.  

Uno: se equivocan.  

Dos: cuando ustedes escriban su blog, ponen la receta y los nombres que quieran.  

Por lo pronto, aquí se prepararán esquites y se les pondrá mayonesa.  

Punto.  

Ahora si, a lo que veníamos.  

Receta tradicional de los esquites 

Empecemos por los ingredientes.  

Para las cantidades, estamos tomando en cuenta que nos deban rendir para cuatro personas.  

Si comes como dos personas, pues entonces ponle el doble o invita a la mitad de amigos. Si comes como uno, esto debe ser suficiente para ti y tres amigos de tu misma talla de paladar. 

Necesitaremos:  

  • 5 elotes bien frescos y de grano blanco. Por ningún motivo cometas el error de comprar los de grano amarillo. Para algo servirán esos, pero para esto no. 
  • 150 g de cebolla blanca picada. Para que te des una idea, sin picar, esto sería más o menos ¼ de cebolla.  
Maíz blanco para esquites
  • 1 ramita de epazote. Porque el nutriólogo dice que debemos comer muchos alimentos verdes.  
  • Unos 20 g de mantequilla o manteca. Esos no se los platicamos al nutri. 
  • 1 diente de ajo bien picadito. 
  • 2 chiles serranos o de árbol igual de bien picaditos.  
  • 100 g (o lo que tu cuerpo necesite) de queso fresco, queso sopero, de ese que huele mucho y se desmorona fácil.  
  • Mayonesa. No cometas el error de ponerle crema y si lo haces, no me lo cuentes porque me va a doler.  
  • Chile piquín. Aquí tú eliges qué tanto quieres que pique, pero busca un chile en polvo que no tenga azúcar o demás aditamentos que suelen tener los más comerciales. Chile en polvo nomás. 
  • Limón y sal. Dispara a discreción. 

Para la preparación: 

Lo primero que tenemos que hacer es deshojar todos nuestros elotes blancos. Si son frescos, tendrán algunas hebras o “pelitos” naturales del elote. Quítalos. Necesitaremos nuestro elote lo más limpio posible para el siguiente paso.  

Una vez limpio, deshojado y peluqueado, retira los granitos del elote con un cuchillo. Échalos todos en un recipiente hondo y guárdalos un momento en lo que tenemos lo demás listo. No hace falta refrigerarlos, esto podría quitarles su frescura.  

Ahora, toma el epazote, el ajo, la cebolla y los chiles (serrano o de árbol) y los picarás tan finito como puedas. Si ya los tenías picados, excelente, ya vas un paso adelante. Si no, este es un buen momento para hacerlo. 

Para continuar, toma una olla de tamaño suficiente, échale la mantequilla o la manteca (lo que hayas elegido) y a la estufa con el fuego bajito. En esta olla depositarás primero la cebolla, el epazote y los chiles ya bien picaditos. Cuando la cebolla tome un color cafecito, entonces agregaremos el ajo. Recuerda: todo a fuego muy bajito. 

Ahora, combina los elementos y dales un momento para que el ajo y la cebolla tomen un color similar. Cuando esto suceda, agregarás los granos de elote. 

Combina esta mezcla y deja que se cocine por unos dos o tres minutos. Después, agrega dos tantos de agua (el doble de tazas de agua por las tazas de elote que hayas usado), sal al gusto y tapamos la olla.  

Esperamos a que el agua hierva hasta que los granos de elote tomen una consistencia adecuada. Deben quedar al dente, o sea, ni tan duros ni tan suaves.  

Lista la primera parte. Ahora viene lo bueno.  

Ya con nuestros granos de elote listos y sazonados, procedemos a servirlos en tacitas o vasos (va a estar caliente así que procura que sean térmicos). Si tienes tazas de barro, en estas se verá de lujo para tus invitados.  

Aquí entra en juego el gusto de cada quien, pero si me preguntas a mí, lo que debes agregar es lo siguiente:  

  • Un par de cucharadas de mayonesa encima.  
  • El jugo de un limón entero. 
  • Queso suficiente (entiéndase: harto queso, o sea mucho).  
  • Chile en polvo. Si tienes del que pica y del que no pica, ponle de los dos… o solo del que pica… o del que no… aquí cada quien se mata solo. 
  • Pro-tip: sirve media taza de elotes, agrega la mitad de los ingredientes en medio y después sirve la otra mitad de la taza y cierra con la otra mitad de los ingredientes encima. Así será más fácil de mezclar al momento de degustar. 
Esquites tradicionales - Comida mexicana

Listo, ya tienes tus listos tus inicios como elotero. El siguiente paso es compartirlos con tus amigos o comprar un carrito y empezar a venderlos en tu esquina, pero para eso tendrás que aprender otras artes como las altas confidencias o la psicología de banqueta. Cosas que solo un verdadero maestro elotero te podrá enseñar.  

Ahora cuéntame, ¿qué cosa extraña te gusta agregar a tus esquites? Déjame saber en los comentarios.