Toma un respiro

de la jungla de asfalto

La vida en la ciudad puede ser realmente increíble, te lo digo yo, que viví 25 años en una de las más grandes del mundo: la Ciudad de México. En ella existen múltiples opciones para hacer de todo. Desde lugares para comer, para entretenerse, visitar, caminar, esquinas por descubrir y más. Aún así, créeme que tomar un respiro de la gran ciudad es más que necesario. 

Desconectarse de las grandes urbes es más que necesario al menos una vez al año. Date la oportunidad de conocer más allá de lo que ofrece una gran metrópolis y conoce lugares alejados del estrés de la jungla de asfalto.

Si aún no te convenzo de que te vayas lo más lejos que puedas de una ciudad, aquí te dejaré un par de razones que te harán agarrar tu mochila y comprar un boleto a algún pueblo en donde podrás tomar un respiro de aire fresco.

1.- Ver cosas diferentes

Razones para tomar un respiro de la ciudad

Hay un mundo completamente diferente al que estás acostumbrado a ver, pero más allá de eso, la perspectiva de la vida cambia cada vez que viajas. Esas frases motivacionales de Facebook son reales. Viajar te abre el panorama y cambia la manera en la que ves la vida. ¿Te animarás a tomar un respiro de la ciudad?

2.- Alejarte de la tecnología

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#RoadTrip 🍃

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¿Te has puesto a pensar cuánto tiempo de tu día inviertes viendo una pantalla? Ya sea por entretenimiento, trabajo o simple distracción. ¿Prefieres tener una pantalla en súper alta definición para ver un paisaje que puede estar a un par de horas de tu casa? Claro que no, ¡sal! Disfruta el mundo con tus propios ojos y ten una gran historia por contar.

3.- Salir de la rutina

Despertador, tráfico, oficina, computadora, tráfico, cama, repite. Puedes añadir o quitar pasos, pero uno de los grandes problemas de las ciudades es que las distancias son largas y te impiden hacer muchas cosas en un día. ¡Sal de ahí! Tomar un respiro de la ciudad significa desprenderse de la rutina y conocer lugares más tranquilos, donde el tiempo te alcance para ver más lugares y vivir increíbles experiencias.

4.- Descubrir más de tu país

Salir de una ciudad no implica alejarse mucho de ella. Deja que los pueblos cercanos te sorprendan y te enamoren. A menos de dos horas de distancia el panorama puede cambiar completamente. Los paisajes, la comida y hasta la gente te cautivarán.

5.- Toma un respiro de la ciudad… en el mar

Está científicamente (y personalmente) comprobado, que el mar cura. El mar limpia el alma, aclara la mente y cura el pensamiento. Dale una oportunidad y cada vez que puedas ve al más cercano y deja que haga su trabajo. El viejo sabe lo que hace.

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Como podrás darte cuenta, no soy el más fanático de las ciudades. Reconozco que hay comodidad y facilidad para muchas cosas, sin embargo, pienso que hay mucho más que disfrutar entre más alejado estés de ella. Tomar un respiro de la gran ciudad es más que necesario y, quién sabe, podrías no regresar nunca. 

¿Estás de acuerdo conmigo? ¡Escribe en los comentarios por qué crees que es bueno salir de la ciudad!

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