Tener una dieta vegetariana

¿realmente ayuda al medio ambiente?

 

Las redes sociales se han encargado de llenarnos de información con respecto al cuidado del medio ambiente y las acciones que, como individuos, podemos tomar para darle una ayudadita a la naturaleza y conservar nuestro planeta Tierra. Una medida muy popular es cambiar nuestra dieta y volvernos vegetarianos. Si estás pensando en dejar de lado la carne y alimentarte únicamente con frutas, verduras y cereales, este blog intentará ayudarte a tomar una decisión definitiva.

Al ser un tema muy amplio y con muchas vertientes, me limitaré a la opción de dejar de comer carne de cualquier animal, no me enfocaré en el impacto que tiene dejar de consumir todos los productos que tengan algo que ver con animales (es decir, el veganismo); ya habrá un blog con este tema. Por el momento, centrémonos en nuestro cambio a una dieta vegetariana y su verdadera repercusión en la naturaleza.

Al hablar de ayudar al medio ambiente, forzosamente tenemos que hablar de una manera sostenible de producir los alimentos que ingerimos. La sostenibilidad se encarga de la producción de los mismos, preocupándose por el medio ambiente sin dejar de lado las necesidades humanas y el beneficio de las personas que las producen, es por ello, que el enfoque correcto para determinar qué tan conveniente, o no, es una dieta vegetariana, es tema de la sostenibilidad.

10 razones para cambiar a una dieta vegetariana (o no)

 

 

Comenzaré por mencionar las acciones sostenibles de una dieta vegetariana.

 

1. Reducción de emisiones de dióxido de carbono

De acuerdo a estudios de la Universidad de Oxford, una persona que no consume carne es responsable de la mitad del CO2 producido por una persona que sí la consume. Esto es porque los gases de las vacas y cerdos aportan alto contenido de dióxido de carbono que es uno de los culpables del calentamiento global.

 

2. Reducción en el consumo de agua potable

Para producir un kilogramo de carne se consumen alrededor de 18,500 litros de agua, mientras que para producir una porción de arroz, “sólo” se necesitan 100 litros. Punto a favor de la dieta vegetariana.

 

3. Más espacio para la naturaleza

La producción de carne ocupa más del 83% de tierra dedicada a la producción de alimentos y es responsable de más del 60% de emisiones de gases de efecto invernadero (metano, CO2 y CH4). Si de la noche a la mañana dejáramos de lado la ganadería, 73% de este terreno pasaría a la naturaleza.

4. Reducción del uso de combustible

El transporte y mantenimiento de la carne son procesos que ocupan mucho combustible, más que el de la producción de vegetales y frutas, por lo tanto ayudarías a reducir el consumo de combustibles y su generación de gases de invernadero.

Y ahora, acciones que no son sostenibles de una dieta vegetariana.

10 razones para cambiar a una dieta vegetariana (o no)

 

Sigue estos consejos para viajar sin dañar el medio ambiente. 

 

1. La selva y el aguacate.

En México se está devastando la selva del estado de Michoacán con el fin de satisfacer la demanda de aguacate en el mundo. El guacamole que comemos nos está costando aire limpio para el mundo.

 

2. El aceite de palma

Para algunos productos comestibles (y muchos más productos no comestibles), se utiliza aceite de palma. Para obtenerlo, se talan árboles, lo que repercute en, no sólo la deforestación, sino la reubicación de animales salvajes o su muerte y extinción.

 

3. Basura

Las verduras y frutas son más susceptibles de terminar en el bote de basura que la carne, lo que se convierte en un problema cuando el 20% de los alimentos que consumimos terminan como desecho. Esto amplía la cadena de recolección, que incluye bolsas de basura y combustible para su transporte, aumentando la huella de carbono. Punto en contra de la dieta vegetariana.

4. Arroz, el invasor

El arroz ocupa 163 millones de hectáreas en el mundo, casi el 12% de las zonas cultivables del mundo y es uno de los culpables de producir gases invernadero debido a su alto índice de producción de metano.

Ya sé, probablemente estás pensando en que te dejé exactamente igual y que no llegaste a una conclusión, lo que te puedo decir es que si tu decisión está basada en el maltrato animal, claramente debes cambiar a una dieta vegetariana, si tu decisión se centra en el impacto ambiental, hay muchas más vertientes por considerar y, pienso que, más allá de la naturaleza de tu dieta (vegetariana o no), debes fijarte en el origen de tus alimentos.

10 razones para cambiar a una dieta vegetariana (o no)

Actualmente existen opciones para consumir todo tipo de alimentos sostenibles, es decir, que tienen una producción responsable, reduciendo su afectación al medio ambiente y ayudando a la prosperidad de quienes los producen. Procura consumir productos de tu país para evitar los costos de transporte trasatlántico, que es un alto contaminante. Haz una pequeña investigación y elige productos de los que conozcas su origen.

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La sostenibilidad es un camino difícil, pero es el único camino para ayudar a la conservación del medio ambiente. ¿Cuál será tu decisión?

 

10 razones para cambiar a una dieta vegetariana (o no)