Una herencia que trasciende

Rumbo a la Travesía Sagrada Maya 2014

Los canoeros han escuchado el llamado del mar que con su inquietud los convoca a enfrentarse a lo desconocido, a un reto más, a remar hacía el sol en esta Travesía Sagrada Maya.

Para los mayas, atreverse a realizar la gran travesía marítima implicaba un gran riesgo, una especie de transformación personal, que desde el punto de vista religioso, equivalía a una transición al más allá.

 

travesia-sagrada-maya-rituales-mayas

Foto de Miguel Gonzalez

 

En esta 8va Travesía Sagrada Maya, los canoeros se preparan para su gran día, remando con fe en sus compañeros y en si mismos, reviviendo esta milenaria tradición. Después de seis meses de entrenamiento, más de 300 canoeros voluntarios surcarán desde Xcaret hacía la isla de Cozumel este 22 de mayo y regresando al antiguo puerto de Polé (ahora Xcaret) el 23 de mayo, manteniendo viva la herencia de los grandes mayas.

 

Un viaje al pasado

 

Desde hace más de mil años en estas tierras mayas se realizaba anualmente el ritual de adoración a Ix Chel, diosa de la fertilidad, salud, agua, vegetación, pintura y tejido. Los elegidos llevaban el mensaje del maíz hacia la isla de Kuzamil (hoy Cozumel), con el fin de rendir culto a la diosa y regresar con el mensaje del oráculo a sus pueblos.

 

diosa-ixchel-travesia-sagrada-maya-2014

 

Los rituales de la travesía comenzaban días antes con el mercado mejor conocido como Kii’wik, sitio en el que se comercializaban los diferentes productos destinados a la ofrenda de la diosa. Los valientes canoeros se preparaban para realizar la travesía sagrada y obtener los favores de la diosa Ix Chel.

 

Foto de MIguel Gonzalez

Foto de MIguel Gonzalez

 

Las aguas turquesa del mar Caribe eran de gran importancia para la cultura maya, ya que era considerado fuente de alimentación y transporte pero, al igual que los cenotes, el mar también era la entrada a Xibalbá, el inframundo. Para los valientes mensajeros de la gran travesía, cruzar el mar Caribe significaba entrar a los umbrales de los dioses, entrar a lo sagrado.

Hoy en día, los canoeros son motivados por diferentes razones que los empujan a remar hacía el horizonte en un trayecto total de 62.6 kilómetros en la ruta de Xcaret-Cozumel-Xcaret.

 

Los mayas marítimos

 

El intercambio de bienes y comercio fue de suma importancia para la antigua civilización. Existen récords de variadas rutas marítimas que muestran rutas desde Tabasco hasta Belice, Honduras y Panamá. Dentro de la península de Yucatán destacan dos lugares como puntos importantes de partida y arribo de las travesías de los antiguos mayas: Polé y Kuzamil.

 

mercado-interactivo-travesia-sagrada-maya-2013

 

Por su ubicación geográficamente privilegiada, esta antigua civilización adoptó Xcaret como puerto y centro mercantil. Su antiguo nombre era “Polé” que significa mercadería y trato de comerciantes. Además de su importancia económica y política, el antiguo puerto fue el punto más cercano de partida para las peregrinaciones hacia la isla de Cozumel, donde los mayas se enfrentaban al mar remando para brindar su tributo y adorar a la diosa Ix Chel.

Por su parte, Kuzamil fue un sitio importante para la red comercial del postclásico ya que a este lugar acudían comerciantes y peregrinos de toda la península para rendir culto a la diosa de la luna.

 

Una herencia que trasciende

 

 

Recrear la Travesía Sagrada Maya es recordar y venerar el pasado, revivir una práctica ancestral para aprender de esta milenaria civilización. A través de música, danzas y deporte, la gran travesía forma un vínculo de identificación cultural en varios niveles dentro de la comunidad mientras incentiva el turismo cultural a nivel local, nacional e internacional resaltando la riqueza del pasado y presente de México.

 

Y tú ¿cuál crees que sea la herencia que está dejando la Travesía Sagrada Maya?