Lo que me motivó a hacer la Travesía Sagrada Maya

#TravesíaSagradaMaya

¿Cuál fue mi motivo para remar?

Pasión, amor por la vida y agradecimiento es lo primero que pienso cuando me preguntan cuál fue mi motivo para participar en la Travesía Sagrada Maya. A lo largo de estos 6 meses descubrí que cada canoero tiene un motivo muy especial y que en muchas de las ocasiones es algo tan personal que poco lo difunden.  

 

Recuerdo que el primer día que llegué a Xcaret me enamoré de mi trabajo, de la forma en la que trascienden nuestras tradiciones y de la pasión con la que se comparte lo que es México, en ese primer día vi el video de Travesía Sagrada Maya y pude ver en el rostro de cada canoero pasión, entrega y felicidad a pesar de tanto dolor, por ello, busqué la forma de ir a despedirlos y vivirlo de cerca.

El año pasado fui a ver la salida hacia Cozumel, pero no logré entender lo que ellos sentían, muchos de ellos llenos estaban llenos de emoción, pero también de lágrimas, ese día simplemente disfruté estar presente y verlos partir.

Hoy en día entiendo aquellas caras y lágrimas, lo he experimentado, pero sigo sin poder describirlo. Mi motivo para participar es agradecer por todo lo que tengo y por las personas que he conocido en mi vida, y también, para demostrarme que puedo lograr lo que me proponga y que seguramente será difícil, pero sí mi intención es clara, entonces atravesaré mis miedos.

 

 

Claro que en el camino encontré personas que me juzgaron, que decían que no iba a poder, que no soy fuerte o que no tengo la condición, sin embargo, en la travesía encontré muchas almas con la misma intención y quienes me demostraron que juntos llegaríamos a Cozumel.  Alguna vez un compañero de canoa me dijo que la verdadera travesía está en nuestra vida diaria y es cierto, el verdadero esfuerzo radica en ser constantes, entrenar todos los días, remar aún a pesar del dolor, faltar a fiestas, pedir permisos en el trabajo o incluso, vencer nuestros miedos más profundos. Porque es en las peores circunstancias cuando descubrimos quiénes somos.

 

 

 

Cuando remamos, pensamos en todas las personas que nos han animado a seguir nuestros sueños, en todo lo que hemos vivido y en descubrir todo el tiempo quienes somos. Es increíble darte cuenta que tu cuerpo no puede más, pero pensar en la gente de tu vida te da energía para continuar el tiempo que sea necesario.

 

 

Cualquiera que sea tu motivo o la razón por la que quieras hacerlo, siempre apunta a lograrlo, rodéate de personas que te impulsen a seguir y atrévete a hacer cosas nuevas y diferentes, porque si la travesía sagrada maya causa en ti interés, entonces ya eres un canoero, sólo falta vencer tus miedos.

Nallely Alarcón
Psicóloga clínica, amante de los animales y el mar, canoera de corazón; disfruta de viajar, leer y pintar mandalas