Por qué ser canoero significa vencer tus miedos

¿Cómo sería la vida, si no existiera el miedo?

Algunos lo llaman obstáculo, yo lo llamo oportunidad

 

La vida siempre nos pone en el lugar exacto, con las personas correctas y nunca se equivoca. Gracias a la insistencia de un amigo, hoy estoy aquí, viviendo uno de los retos más grandes de mi vida.  Algo que muchas veces dije que “nunca haría”.

Ahora soy parte de una tradición que nos regaló la Cultura Maya, un trayecto que va más allá de lo físico, donde en cada remada tienes que entregarlo todo.El temor que sentimos antes de dar el primer paso hacia algo nuevo, siempre será el más difícil, pero después de este, los siguientes se vuelven más fáciles.

Foto por: Miguel Gonzalez

Por 4 años me he dedicado al triatlón y desde que comencé con este deporte le he tenido mucho respeto al mar, porque conozco la fuerza de sus olas, el poder que tiene de cambiar por completo en un segundo y lo pequeños que somos dentro de la inmensidad del mar. Pero en este camino, he tenido que aprender a superar retos y a hacer las cosas sin pensarlo tanto.

He tenido la enorme fortuna de compartir la canoa con personas extraordinarias, la clase de personas que nunca van a dejar que te rindas. Y gracias a la fuerza de cada uno de ellos, hoy puedo sentirme orgullosa de decir que juntos hemos alcanzado una meta que muchos ni se imaginan: remar de Cancún a Isla mujeres. Gracias Pumbas, por permitirme ser parte de sus vidas. ¡Vamos por más! Que esto apenas comienza…

Foto por: Miguel Gonzalez

Gracias a la Travesía Sagrada Maya, me he convertido en una persona más fuerte, he aprendido que los límites solo existen en nuestra mente y que los miedos se hicieron para vencerlos. Que después de una caída, solo queda levantarse, y seguir hacia la meta.

La naturaleza me ha compensado el levantarme muy temprano por las mañanas con paisajes de postal, amaneceres en medio del mar y arcoíris durante las tormentas.

Foto por: Miguel Gonzalez

El cruce a Isla Mujeres fue solo el primer paso hacia el verdadero reto. No puedo esperar a que llegue el gran momento en que podamos decir, “Lo logramos”, pero mientras me dedicaré a disfrutar cada momento y a prepararme para la verdadera prueba.

Foto por: Miguel Gonzalez

Tu cuerpo llega hasta donde tu mente dice, y la mente no tiene límites.

Si no tuvieras miedo, ¿Qué reto estarías venciendo?

 

Liz Reyes
Triatleta y Health Coach apasionada, amante de los retos, cocinar y los ratos en familia.